domingo, febrero 01, 2009

Cruz insurrecta

Edward Weston

ESCORPION

Los hombres que dicen tener un alma grande, son religiosos,
o las dianas de tiro de los criticos literarios.

Nadie en el desierto intentara desenterrar a un desalmado, con
el costado rojizo.

5 comentarios:

luna dijo...

pobres desalmados
siempre arenosos, encima

Pablo López Pleguezuelo dijo...

Esta es, oh monjes, la noble verdad sobre el origen del sufrimiento. La ignorancia, el deseo-apego y los cinco venenos son los que producen nuevos renacimientos, los que inclinan al placer y buscan la satisfacción aquí y allá, desanimándonos al no conseguir lo que queríamos. Es el deseo por la existencia, el deseo por la no existencia.

luna dijo...

hola enfermizo


voy a un recital de juan carlos mestre ce soir,

ojala vinieras a verlo avec moi.


nos vemos pronto!

luna dijo...

je veux mourir cheri

odio la sociologia ademas

tournesols dijo...

"El desierto rojo"