martes, mayo 26, 2009

Eterno estadio del espejo


Alexander Calder


Crea para el sujeto, atrapado en la atracción de la identificación espacial, la sucesión de fantasías que se extienden a partir de una imagen-cuerpo fragmentada, a una forma en su totalidad que llamaré ortopédica.
Jacques Lacan


Un feto pende de las diminutas
agujas de cristal. Dice: Tengo veinte años

Dice: Ten-go-vein-te-a-ños

Con las manos agujereadas por
el cristal, su madre intenta
descolgarlo, gimiendo: Yo tengo ochenta años

Ten-go-o-chen-ta-a-ños

Reconocerse en las fauces de las bestias
Correr con las bestias
Matar con las bestias muertas sin nombre

Pero no matar a las bestias

Si degollar el nombre

Contar al hombre:

Residuos cortantes son el amanecer

6 comentarios:

luna dijo...

el feto eterno

nuestro feto, enrique

rubén m. dijo...

Qué grande es Lacan

Portinari dijo...

Cristales para morirse en cada uno de ellos. En cada pausa de nuestro cuerpo, nosotros y nada.

Lacan... y degollar al amanecer.

Julio Castelló dijo...

Siempre apreciables tus palabras y propuestas venenosas...

Antonio Alfonso Alonso dijo...

Murió empeñado en ser ser...

Lara dijo...

otro impacto