domingo, mayo 30, 2010

Interrupción


JAN SAUDEK


Abandonar Kukulcán
a través del ferrocarril
pulverizado

El sacrificio (se) diluye en el aire

entre los pies:
madera
esquirla ciega
madera
cielo
más cielo
cielo cerrado
entre los pies


lejos, el sacrificado
crepita
crepita

crepita; la boca llena
de piedras

pide
Sol Negro

crepita en lo verde
de la sangre

(¿verde?)

en la torsión

(¿de la sangre?)


Abandonar Kukulcán

(silenciosamente)

palpar el cráneo

(silenciosamente)

y algo parecido a un rostro
descansando en tus manos

una vez
una vez

Abandonar Kukulcán
dudar
¿qué es Kukulcán?

(¿Chichen Itza?)

No silbar en
las cuencas
el viento

-quizá

el rostro

quizá-
Una vez

martes, mayo 25, 2010

Desgarrar


Frederick Sommer


El tiempo tira de mí como un elefante;
los perros me desgarran el corazón

Werner Herzog

lunes, mayo 17, 2010

Fauces [siempre] negras


Leonor Fini


Mucho mucho
abro mi boca
para llamar
la ola de sangre llega a
su fin
escribe ella su nombre
allá arriba en el cielo
con un trapo blanco y limpio
me tapa la boca
con esmero

Marlene NourbeSe Philip

*

Boca negra.
Caverna
en
carne
viva.
Algo parecido
al aullido
de un
lobo penetra
a través del diente.

El terror
agita
el labio
en una especie
de silbido
insoportable

in finito

Todo
Indefinible

lunes, abril 26, 2010

Obituario


Ansel Adams


Y, de repente, sentirse morir no es
algo banal ni adverso ni indigno
sólo un cansancio, el calor insoportable
John Ashbery




lunes, abril 12, 2010

"Deja fluir mis huesos entre las hojas"


Tapies


Pienso en el siguiente martirio chino:

El verdugo encadenaba a las víctimas, generalmente dos enamorados, o dos esclavos prófugos, con grilletes, uno a otro por los pies, y los depositaba en lo más hondo de un profundo pozo tapiado. Al cabo de meses, cuando el verdugo abría el hoyo, encontraba los restos de las víctimas muertas, entredevoradas.

Imagino una escenografía. Otorgo un rostro y un pasado a cada condenado.
Planteo paralelismos cotidianos; vitales.

Similitud insoportablemente implacable con la existencia.
Con los actos interpersonales.

Sensación de frío
por
frivolizar la carne herida.

Entonces, y sólo entonces, me vuelco en el pozo,
y una (única) posibilidad es plausible:

lágrima
hambre
sed
amor

amor por la carne

psicologizada por los verdugos chinos

resulta obvio: cuando se puede filtrar
belleza a partir de actos atroces

la simiente de la estética
se torna oscura e insalubre


/*/

Cuando la belleza es tan radiante:
es una malformación de la naturaleza
Fernando Arrabal

/*/

Todo lo que la carne me enseña,
supone mi irremisible abolición.
Cioran

/*/

Ves tú el alineamiento de cadáveres en mí?
Tristan Tzara




martes, marzo 30, 2010

Desde el Desierto que [no] debemos [en modo alguno] explorar


Francis Bacon


Miramos en un abismo peligroso y amenazador que no debemos
-en modo alguno- intentar explorar
Alfred Kubin

*

TINNITUS

Ocultarse en la barca que cruza
lenta
exasperantemente
lenta
el desierto

nuestro iris se refleja en el agua
del oasis
apestando la madera
cercado

por la imagen ciega
( . . .
fata morgana)

Ocultarse en la barca que cruza
envuelta por las
crías de coyote;
jadeando en nuestros oídos

el nombre
de
este desierto

nos aíslan en la duna
que
escondes en el vientre

gigante
incendiaria
final

como la espina a la que rezas
para que antes
cuanto antes
la ciudad nos alcance

final
incendiaria
gigante

-al fin-

*

sábado, marzo 20, 2010

Hallar (la) palabra más allá de la inalcanzable boca del Acéfalo [Parte I]



¿Qué otra cosa quiere decir literatura útil sino tratar a los hombres como un objeto humano?
*
Sólo se escribe con autenticidad bajo una condición: que a uno le dé todo igual, se pase por el forro las consignas

¿Es util la literatura?
1944


El universo podría prescindir de mí
*
Un poeta no justifica por completo la naturaleza. La poesía está fuera de la ley.
*
La poesía que no llega a alcanzar la impotencia de la poesía es todavia el vacío de la poesía
*
El límite del poeta y el límite del loco son de la misma naturaleza en tanto que sólo atañen personalmente, pero no son límites de la vida humana
*
La poesía sólo es un rodeo: a través de ella escapo al mundo del discurso, es decir, al mundo natural (de los objetos); a través de ella entro en una especie de tumba donde, de la muerte del mundo lógico, nace una infinidad de posibilidades

La voluntad de lo imposible
1945


Las tragedias no acaban mal porque se trate de una convención literaria, sino porque esa impresionante tensión del alma humana choca demasiado con las cosas, va en contra de la manera en que el mundo está hecho.

Marcel Proust y la madre profanada
1946



Pero la poesía ya no es, en nuestros días, una expresión de mitos dados anteriores a ella, sino que ella misma es el mito (o la "ausencia del mito")

Conrad-Breton

1947


Ya se ha dicho: sólo conocemos plenamente a los muertos
*
Es difícil medir humanamente la impotencia de quien renuncia al lenguaje discursivo.
*
Una vez más, la propia vida, precaria, incomprensible, no puede definir la muerte (la muerte en este caso sería el lenguaje), cuya dificultad infinita recuerda la miseria -y el mutismo- de la creación.

El surrealismo
1948


Habríamos luchado en vano: y permaneceríamos condenados, teniendo siempre "en la punta de la lengua" la palabra, la última palabra, que nos revelaría el secreto. Es posible (a no ser que la propia condena sea la palabra: ¿y finalmente? cómo permaneceríamos sin ella despiertos: nos adormeceríamos si supiéramos).

La embriaguez de las tabernas y la religión
1948


La palabra silencio revela también el poder que tiene la lengua de negar afirmando -ya que una negación perfecta del lenguaje, un perfecto silencio, es contradictoria con el empleo de una palabra. Igualmente ausencia de palabra es una mentira, solo es una serie de palabras
*
Creo que todo hombre libre, no servil, está en el fondo atado por lo que dicen las frases. Cómo no odiar a esta sociedad, a sus poetas, si se toman a sí mismos y a mí por cosas

El surrealismo y Dios
1948


El sentimiento que domina una actitud inalcanzable es quizás de una especie de terror que el escritor tiene a las palabras (y aqui ya no se trata del terror que él mismo ha tratado de inspirar). Ello se debe a que las palabras dominan.
*
La literatura es el juego que habita las palabras, que las hace viscosas y tramposas. La literatura quiere decir que el hombre en sociedad, claro está, debe ser dirigido, pero él mismo no quiere dejarse confundir con una dirección que utiliza.

Jean Paulhan, la fiesta literaria y la política
1948


*Todos los textos pertenecen a Georges Bataille

lunes, marzo 08, 2010

Fragmentación [Carnicería Dramática Nº2]


Capuletti

(CASA DE RICK Y MINA. La habitación en la que se encuentran, tiene un aspecto descaradamente desconcertante. RICK está rodeado de lámparas. Frente a sí, tiene una televisión encendida, sobre la que apoya los pies desnudos. Girará constantemente el torso para poder pintar en el lienzo situado a uno de sus laterales. De vez en cuando, mira con rencor a MINA, deja de pintar, y comienza a cortarse las uñas de los pies. MINA, por el contrario, parece una profeta recién llegada del desierto. A sus pies, tiene una vela encendida. Intentará taparse insistentemente como puede/sabe con un abrigo que su marido le cede. Por momentos, parece querer acercarse a RICK. Lo hace. Se acerca para ver que pinta su marido. Las lámparas que rodean a RICK la ciegan. Él le ofrece unas extravagantes gafas de sol triples. MINA vuelve a su sitio, cae torpemente por el camino, visiblemente afectada por la luz de las lámparas. Se pone las gafas, adquiriendo el aspecto de una araña. Quemándose accidentalmente con la vela, palpa el suelo en busca del abrigo. Cuando finalmente lo encuentra, tapa con él su espalda).

RICK.— (Toda la conversación transcurre con una monotonía hostil). Este será el último cuadro que pinte.

MINA.— ¿Por qué?

RICK.— No finjas que te importa.

MINA.— Me gustan tus cuadros. (Silencio). Pero tú no.

RICK.— Mis cuadros son a mi cerebro, lo que mi entrepierna es al resto del cuerpo. Yo no te gusto porque estás enferma.

MINA.— ¿Dejarás que me muera? No me importaría ayudar a que la enfermedad cumpla como enfermedad. Y una vez muerta, me aparecería con mi recién adquirida apariencia fantasmal para bajarte los calzoncillos mientras duermes y...

RICK.— Lo que tú tienes no te va a matar. Nunca.

MINA.— No sigas hablando, por favor.

RICK.— ¿Recuerdas cuándo solía retratarte?

MINA.— No quiero (Baja la cabeza culpable. Parece un ridículo mimo de culpabilidad en un niño. No obstante, no varía el tono en ninguno de los dos).

RICK.— Eres la peor modelo que un pintor pueda tener. (Calla durante dos minutos. Mira la televisión. Vuelve a pintar). Eres la peor mujer que cualquiera pueda tener (Calla de nuevo). Sabes, quería ser como ese demente del relato de Poe, que sacrificaba a su amante, a la realidad, con tal de pintar el cuadro perfecto.

MINA.— No me gusta Poe, sádico asqueroso.

RICK.— Eso es porque tú no eres real. Cuando te pintaba, los dedos se me agarrotaban, el lienzo comenzaba a criar moho sin control alguno, y sentía el nacimiento de una úlcera más longeva que mi vida misma. (Acercándose a ella despacio, amenazante, pero sin levantar el tono). Tú, en un ocaso nuclear, tú serías una cucaracha. Solo por el placer de recorrer los cadáveres de nosotros, los corpóreos. Y habitarías en las cuencas vacías de mis ojos con tanta inocencia que me harías resucitar únicamente para poder vomitar de asco. (MINA empieza a imitar a una araña. La seriedad de su interpretación es tensa y casi lasciva. Se abraza con una lentitud desesperante [y desesperada] a la pierna de RICK, mordiendo y haciendo como si succionase).

MINA.— No, yo soy una araña, demente de Poe. Lo juro. Tengo más ojos de los necesarios, para permitirte ver tu miedo reflejado en ellos. No me puedes culpar de nada. Soy diminuta tan solo por consideración, para que no tengas que ver como despedazo repugnantemente insectos con mis colmillos. Me completa el insecto incapaz. ¿Lo ves? Mi diente ni siquiera alcanza tu hueso. Yo no soy una cucaracha. No.

RICK.— A mí, demente de Poe (La tira al suelo), me gustaría ver como despedazas insectos, como llegas al hueso. (La mira durante un minuto. Ella continúa su pantomima de la araña, andando a cuatro patas de un lado para otro con una lentitud exasperante). Voy a terminar el cuadro, no tengo tiempo para tus payasadas.

(La escena termina como empezó. Excepto por las gafas de MINA, y por el empeño con el que ahora juega con la vela).

miércoles, febrero 17, 2010

"Vivo de imágenes son mi propia sangre; la sangre es mi idioma ciego en la luz del planeta"


Lisa Marie Torso,
Robert Mapplethorpe



UÑA NEGRA DE KASHAN

Mujer zigurat,

el cráneo pesa sobre las hojas

Bajo el arbol

esperas la oportunidad

de asaltar

la red Sin que tu cuerpo la

destruya

martes, enero 26, 2010

Saeta Fenomenológica


Barnett Newman


Reducir a la cosa misma,
donde el rojo no sabe víscera
donde negro no tiene la reputación
sucia del óxido en la entraña;
en el lugar
en que la mesa
de jardín debe retirarse
del pozo de ceniza que comienza
a brotar
compulsivamente
bajos los pies;
las infinitas
mutaciones
de esta piel
que por encima del deseo
hacen pensar
imaginar
alimentar
el idílico cáncer
que aniquilará
toda necesidad
de la mesa de jardín
y de la cosa misma
reduciendo
reduciendo
reduciendo
...

martes, enero 19, 2010

Persona


Felix Labisse


Los expresionistas germanos defendían el uso de la máscara.
Porque no se conoce el rostro;
porque no se pierde nada.

El uso de la máscara,
para forzar la busqueda
(activa) del rostro
real (pasivo)

Bien, expresionistas germanos, bajo la máscara no hay nada;
¿ahora qué?

*

Hace tiempo, en un poema antiguo, me imaginaba a mí mismo
-máscaras literarias- muerto misteriosamente en un hotel exótico,
con estas muertes metafóricas que inventa la literatura -la muerte
como avatar del texto-
Gimferrer

miércoles, enero 13, 2010

"Cuando yo me olvide de mi cuerpo..."


Judith, Gustav Klimt


DEVENIR SÁDICO-MASTURBATORIO DE HOLOFERNES

Judith,
ven, ven AQUÍ,
Judith,
ven y corta mi cuello
aquí donde
reposa y ocupa toda
la almohada.

Ven y destruye la vena,
mezclándola con hielo negro
para sorber (sin nombre)
a través de tu vagina
sedienta y brillante.
Hunde la navaja (real)
en mi cuello (real)
y sierra hasta lo que no es,

pero te advierto, Judith:
estaré mirándote a
los ojos mientras
cercenas la yugular

*

Los chicos de los que hablo no son refinados
no saben hablar de esto y aquello
el arte les importa un comino
matan como el que mea

dicen todo lo que se les pasa por la cabeza
hacen todo lo que les sale de los cojones
los chicos de los que hablo no son refinados
cuando bailan hacen temblar las montañas

Cummings

sábado, diciembre 12, 2009

Estrictamente Científico


Larry Rivers


Conocí a un médico que sostenía que el último suspiro, desde un punto de vista estrictamente científico, no podía salir más que por el ano, y que a este orificio es al que la familia debería presentar el espejo, antes de abrir el testamento

El Innombrable, Samuel Beckett

miércoles, diciembre 09, 2009

Arqueología de la digestión


Robert Rauschenberg


¿Útil? ¡Ser útil es cuestión vuestra! Vosotros podeis utilizarme

Goethe


*


Mutilado transmuta el regalo que hago a

quien balancea el cuchillo

bajo mi sexo


jueves, noviembre 19, 2009

Racionalidad Morbida


On the beach, Michel Decamp



I

Esto no es una pipa

cuando el humo abraza el pulmon,
negro miembro de sangre


II

Eclosionan las cañerias
llenas de gusanos
Agua cristalina como el moho
baña tu cara

tus ojos


III

Soy un abismo total, susurra Artaud
con labios de electroshock
Esto no es una pipa, orina Magritte
en el iris del tahumara


IV

Soy un abismo parcial
donde el pajaro ama
sus huevos atravesando
los embrionarios craneos


V

Alejad de mi abismo lo
que no cabe en mi.

Es el limite,

no es una pipa


VI

Tragar hasta digerir
el fondo.

El fondo huele
en tu carne,

-peligrosamente, dices


VII

El desierto ha traicionado todo;
Ver abismo en el cactus
Ver la sed


VIII

Con que facilidad
presiente el escorpion
la herida infectada

trazada la acupuntura
del aguijon


IX

Esto no es una pipa

cuando el pulmon abraza el humo
negra sangre del miembro


X

Don es saber respirar
en este abismo donde
el abismo es invadido


miércoles, noviembre 11, 2009

Todotransmutante [Masturbación Negra nº3]


Cadeau, Man Ray


EL EROTISMO ES UN MUNDO DEMENTE

(CORRELACIÓN DE LA OBRA CADEAU DE MAN RAY Y UNA PÁGINA DE PERIÓDICO DE 1992 EN LA QUE COMPARTEN ESPACIO COMUNICATIVO UNA FOTOGRAFÍA DE GUERRA CON UN CADÁVER CALCINADO Y VARIOS ANUNCIOS ERÓTICOS DE CARÁCTER FRÍVOLO
)


Man Ray llega tarde. Man Ray llega sin regalo. Saluda, felicita nervioso. Quejándose de su vejiga aprovecha para ir al baño. En el camino, rapta criminalmente la plancha del festejado, que carga con un remordimiento ácido y placentero. Sentado en el wáter, saca del bolsillo izquierdo de su americana un puñado de clavos: Industrias Surrealistas S.A.

Siempre a mano para un sueño hipnótico de final imprevisible

Mañosamente logra incrustarlos en los agujeros destinados a la salida del vapor. He ahí Man Ray en paz. He ahí el esfínter y la conciencia de Man Ray en paz. Un cadeau para la rutina. Un cadeau para un hombre aburrido, que recibe con alegría insospechadamente emotiva el regalo de Ray (como todo hombre desacostumbrado a la cultura, venera ridícula y religiosamente la parafernalia del individuo intelectual, sea esta de valor o no). La fiesta termina. El cerebro borracho de Man Ray le propone a Man Ray introducirse sutilmente un clavo en la uña del meñique. Pero Man Ray no está suficientemente borracho. Antes de abandonar la casa, felicita de nuevo a su amigo, animándole a usar cuanto antes su cadeau. Hoy, una plancha con clavos, mañana, quizá, fotografiar a Duchamp travestido como la coqueta Rrose Selavy.

La monótona querencia del surrealista, se lamenta el cerebro borracho de Man Ray

Pero ni el travestismo de Duchamp ni el voyerismo de Ray interesan al cumplidor de años, que se acuesta satisfecho.

*

Media hora más tarde de su horario habitual, despierta con la boca aún pastosa de nata y alcohol. No llegará a la oficina. Maldice agriamente ser el único amigo de un surrealista que trabaja en una oficina. Plancha con furia su camisa con el cadeau de Ray. En la tabla reposa el periódico del día anterior. Ojea: “No sé que de un muerto en no sé donde a causa de la guer…” “Siempre lo mismo. Qué barbaridad” se interrumpe a si mismo. Lanza un ojo obsceno al anuncio del nuevo espectáculo de una de las discípulas más aventajadas de la Fuller, advirtiendo, con una sonrisa bobalicona, como bajo la blusa, que deja vislumbrar más de lo moralmente permisible, la discípula está también bastante aventajada. Todo coincide: la gota de saliva cae, la camisa se desgarra, burbujea la sangre, la rutina sepultada en la basura bajo agallas de pescado, la oficina distante. Incluso la bailarina (con menos ropa de lo moralmente permisible) deja de existir. El universo del que ayer era un año más viejo, y hoy un año y una mañana más viejo (y poseedor de una camisa menos), se reúne en la repugnante y morbosa plancha de Ray y en una tela roída por el metal.

Maldice agriamente ser amigo de un surrealista.

Inesperadamente, rasga en su cerebro a la bailarina con la plancha claveteada. A lo lejos, huele un cadáver calcinado en un país extranjero. La sangre abandona la visión y viaja hasta el pene, abriendo uno de los botones del pantalón. El homenajeado se golpea avergonzado la entrepierna. El pene, por su parte, responde con babas.

Hoy no le apetece ir a trabajar. Hoy no puede ir a trabajar.


**


Renee Vivien escribió en un poema: El mundo es un jardín de placer y de muerte. Este verso, a modo de fulminante epitafio (tan cándidamente cierto), está manifiestamente grabado al rojo vivo en el mango de la aparentemente sádica plancha de Man Ray (al igual que en la página del diario).

Sin lugar a dudas, una plancha con clavos provoca al instante rechazo. Y es que de por si, la plancha no es un instrumento especialmente atractivo, pues implica trabajo, calor, ruido. No es gratuita así la elección de Ray, que crea, con el añadido de los clavos, una imagen paradigmática del dolor. No obstante, más allá de lo que pueda parecer, esto no resulta nocivo. El dolor provoca la ruptura, como pueda suceder a un masoquista cuando ciertos límites físicos son rebasados con la promesa (y la llegada) del placer. Éste particular cadeau no es una realidad alterada, sino un alterador de la realidad. La realidad de la rutina. Una plancha corriente, aparentemente benigna, es uno de los muchos factores cotidianos que contribuyen al asentamiento de una rutina vital. De esta manera, podría decirse que la plancha es el instrumento ejecutor, y que la camisa el condenado (al igual que el dueño de la camisa). En el regalo de Man Ray hay un objetivo bien distinto. Introducirse en la camisa, desgajarla mientras la superficie hirviente alisa la tela que queda todavía de una pieza, acabar con la prenda. En definitiva: matar. Matar la rutina. Romper la condena.

Por suerte, existe una opción para aquellos aterrados por la situación: crear una prenda adaptable al cadeau de Man Ray.

De modo más evidente, puede observarse en la página de periódico una estructuración ideológica similar. Eros y Tanatos paseando felizmente de la mano a lo largo y ancho de una mohosa página de tirada nacional. No hay duda, el añadir clavos a una plancha (rutina) no difiere en exceso de añadir anuncios frívolos o eróticos junto a noticias relacionadas con muertes, guerras o vaivenes políticos (todo esto también rutina). De hecho, probando a ser ligeramente menos sutiles, pero igualmente efectivos, si tatuásemos el cadáver de la carreta en el fascinante culo de Eros Phone, la situación sería la misma, con la salvedad de que seriamos acusados, injustamente, de salvajes.

Definitivamente, para aquellos aterrados (y desesperados) por la situación, existe otra opción: planchar la página con el cadeau de Man Ray.

Solo entonces podremos estar totalmente tranquilos.

Bataille (que estuvo obsesionado toda su vida con la idea de que en una popular fotografía de una aplicación del Leng Tche, antiguo suplicio chino consistente en cortar al condenado en cien pedazos mientras aún vivía, el reo tenía una expresión clara de placer y éxtasis carnal) lo dijo:

El erotismo es un mundo demente



****


Renee Vivien mulitusos

miércoles, octubre 21, 2009

Shibboleth


Starowieyski



COMPROBACIÓN


Introducir los dedos en el melón maduro,

hundir las falanges en los plátanos negros,

trocear la carne del mango podrido sobre la

tela de araña


Asegurarse, en definitiva,

de que la semilla cobra sentido.



*



Ya que el poeta se produce al ser devorado por los versos (vers - también gusanos),

que entre ellos hallan su orden sin preocuparse de lo que el

poeta sabe o no.

Jacques Lacan


martes, agosto 18, 2009

In-Mundo


Weegee


Entre las rocas no puede uno ni pararse a pensar
T.S Eliot

*

Toma la caja de zapatos, toma la pala:
Mami, ahora jugamos a los funerales
Philip Larkin