Valentin SerovUna calle llamada Infierno.
Un demonio sin nombre
Una llama de infinitos wattios
engendrando farolas de barro
Gases rojizos y pegajosos.
Una calle llamada Infierno,
mi boca electrica y las tapias
Un demonio sin nombre
Una llama de infinitos wattios
engendrando farolas de barro
Gases rojizos y pegajosos.
Una calle llamada Infierno,
mi boca electrica y las tapias
agrias y calientes de las cafeterias
del purgatorio. Sin embargo, el cafe
sigue gustando, continua enervando.
del purgatorio. Sin embargo, el cafe
sigue gustando, continua enervando.

















